sábado, 28 de febrero de 2009

Los misterios del Cara-Libro


El pasado domingo, inducido insistentemente por mi brother JuanLu, entre a formar parte de esta red social llamada "Feisbuq", sumido en el mayor desconocimento del medio que uno se pueda imaginar. Mi primera gran sorpresa al inscribirme fue el encontrar, cual catálogo del carrefour, una serie de fotografías de desconocidos, conocidos, familiares e íntimos. ¡Qué extraña sensasión esa de adjuntar a tu carpeta de "amigos" a gente que conoces! Aunque la verdadera duda se me planteó cuando encuentro amigos que llevaban meses inscritos en dicha red, pero nunca me habían comentado nada. Um, curioso.

Ahora, una semana después, reconozco que por lo menos un par de veces al día visito la página, y me parece más curioso aún eso de cómo la gente entra y deja sus comentarios sobre lo que hace o deja de hacer. Preguntando al ilustre Mr. Noguera acerca de la privacidad de los comentarios, me respondió que el que quiera privacidad que se llame por teléfono. Así que sumando el comentario al de el Rugiente Guitarrista del malagueño grupo de rock Bud Spencer Band, que me recibió en el Feis con un "¡Bienvenido al patio de porteras más grande del mundo!", llego a la conclusión de que Cara-Libro es eso, un enorme ojo-patio en el que nos asomamos por nuestra ventana para ver que está gritando la del cuarto, que está cocinando el del quinto, y a ver si puedo ir a recoger los calcetines del tendedero a la del bajo, que mi chiquilla los ha tirado.

Aunque realmente, lo que más inquieto me tiene es descubrir a gente que desde hace bastante tiempo, sentía que no les interesaba pese a tenerme cerca, muy cerca, a un golpe de móvil. Ahora me han agregado como amigos. Bueno, ni que decir tengo que a todos los que tengo agregados me han hecho recordar las veces que más nos veíamos y que tan grata sorpresa es que me "quieran" en su "carpeta de amigos", como que me quieran para echar un café en persona. Curioso mundo este.

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